Contaminación acústica: factores contaminantes que perjudican la salud auditiva

Motores, sirenas, música a todo volumen… vivimos en una sociedad urbana productora de ruidos agresivos e intensos origen de uno de los enemigos invisibles más perjudiciales para nuestra salud: la contaminación acústica. Este tipo de contaminación ocasiona daños irremediables en la salud y en la calidad de vida de las personas que la sufren a diario.

Cefaleas, trastornos de ansiedad o tinnitus, las consecuencias de una exposición prolongada al ruido son extensas y muy graves

Si tenemos en cuenta que el sonido comienza a ser nocivo para la salud a partir de los 70 decibelios y que existen móviles y reproductores de música que son capaces de aumentar el volumen hasta los 120 decibelios, debemos empezar a tomar conciencia de a cuántos estímulos perjudiciales están sometidos nuestros oídos de forma diaria.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) más del 75% de la población que habita en centros urbanos sufre un deterioro en su calidad de vida debido al gran impacto acústico que recibe, muy superior al recomendable. Esto se traduce en estrés, taquicardias, dilatación de las pupilas, dolor de cabeza, agitación respiratoria, fatiga, ansiedad, irritabilidad y pérdida de audición. Esta última patología, tradicionalmente asociada al envejecimiento o a enfermedades o traumatismos, ahora también se observa en población joven de menos de 25 años, que tendrá en un futuro no muy lejano problemas auditivos por una desproporcionada exposición al ruido.

Traumatismo acústico agudo o crónico, las alteraciones auditivas asociadas al ruido

Dentro de todas las patologías que pueden afectar a nuestra salud por culpa del ruido, destacamos el traumatismo acústico agudo y el traumatismo acústico crónico.

El primero es una lesión provocada por una presión sonora de alta intensidad y de corta duración que causa alteraciones del equilibrio, acúfenos, dolor y pérdida de capacidad auditiva. Si se trata con celeridad es posible revertir algunas de las lesiones, pero, desgraciadamente, en la mayor parte de las ocasiones la hipoacusia se torna crónica.

Por otro lado, el traumatismo acústico crónico está generado por la exposición frecuente y constante a ruidos con una intensidad alta o muy alta que, aún dependiendo de factores como la genética, el género o la presencia de lesiones previas, causa lesiones muy graves que pueden ir más allá de pérdida de audición.

contaminación acústica

La prevención y la educación, las mejores armas para concienciar sobre la importancia del cuidado de la salud auditiva

Como muchas enfermedades que se sufren a lo largo de la vida, la hipoacusia y los trastornos de salud relacionados con la exposición al ruido se pueden prevenir. Los expertos coinciden en que la mejor manera de hacerlo es educar y concienciar a la población.

Utilizar reproductores de sonido a un volumen menor al 60% de su capacidad, usar cascos, tapones o auriculares protectores, realizarse exámenes auditivos de forma periódica y acudir al especialista ante cualquier señal que indique que los oídos están sufriendo daño por culpa del ruido, son las medidas más sencillas y efectivas que se pueden tomar.

En Grupo Ópticas Ondarreta contamos con un equipo de expertos profesionales que cuidan de la salud auditiva de nuestros clientes. Acércate a cualquiera de nuestros centros y deja que nuestros especialistas realicen una completa evaluación auditiva para tu tranquilidad y la de los tuyos.

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