Lentes de contacto en niños ¿sí o no?

Si tus hijos tienen gafas, seguro que alguna vez te lo han planteado. Las lentes de contacto son una alternativa óptima para cuando hacen deporte o simplemente sentirse mejor consigo mismos. Pero, ¿cuál es la edad óptima para que empiecen a ponerse lentillas?

Al contrario de lo que se creía hace años, los niños sí que pueden ponerse lentes de contacto biológicamente hablando. Se ha demostrado que es falso que las lentillas interfieran negativamente en el desarrollo del ojo, tal como se decía.

¿Corren los niños algún tipo de riesgo al usar lentes de contacto? En absoluto. Pero es evidente que usar lentillas requiere tener un cuidado especial. Debes plantearte si tu hijo es alguien lo suficientemente responsable: ¿sabrá cuidarlas?, ¿se lavará las manos antes de ponérselas o quitárselas?, ¿las perderá a cada momento? Todas estas cuestiones te las debes plantear antes de hacer el cambio de gafas a lentes de contacto. Si no es lo suficientemente responsable, quizás deberías esperar a que evolucione como persona antes de que dé ese salto. Porque el problema no es solo el gasto económico que supone comprar lentillas a cada momento, sino que un mal uso de ellas puede provocar infecciones por falta de higiene.

También debes tener en cuenta que al principio debes estar un poco pendiente de los pequeños. Durante los primeros días, habrá veces que no sabrá cómo manipularlas o necesitará algunas indicaciones para ponérselas o quitárselas. Pero transmitiendo apoyo y confianza, ¡todo es posible! Solo necesitas algo de paciencia.

lentillas para niños

Lentilla para niños: Útiles y prácticas para el día a día

Pero pasados estos contratiempos iniciales, ¡todo irá sobre ruedas! Las lentes de contacto son una gran alternativa a las gafas de toda la vida. Son ideales para jugar y hacer deporte sin miedo a que los cristales se rompan. Además, su uso les resulta mucho más cómodo, ya que se las colocan y ya pueden olvidarse de todo a lo largo del día.

Las lentes de contacto mejoran la visión periférica, ya que el ojo llega correctamente a los extremos: algo que no sucede con las gafas. El no tener que llevar anteojos proporciona una mejora de la autoestima, algo vital cuando aún tienes cierta edad. Y no olvidemos que económicamente es mucho más fácil reemplazar una lentilla que el cristal roto de unas gafas.

En Grupo Ópticas Ondarreta disponemos de la mejor selección de lentes de contacto, algunas de ellas ideales para niños. Recomendamos que tus hijos y tú vengáis un día a visitarnos a cualquiera de nuestras sedes: estaremos encantados de recibiros. Os asesoraremos para que escojáis el mejor modelo, les apoyaremos en el inicio (¡porque todos los comienzos cuestan un poquito!) y les daremos los mejores consejos para que se adapten su uso y el uso de estas lentes no tengan secretos para ellos. ¡Contacta con nosotros, te lo agradecerán!

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