Diferencias entre gafas monofocales y progresivas.

Muchos conocéis la sensación que se tiene al salir de la revisión anual con tu oculista sabiendo que, por primera vez, necesitas gafas. Todo un mundo de dudas se abre ante ti y no terminas de entender qué necesitas o qué significan los términos tan específicos.

En Ópticas Ondarreta queremos que no te sientas perdido, que sepas encontrar respuestas, es por eso que en este post descubrirás fácilmente la diferencia que existe entre gafas monofocales y gafas progresivas para así poder entender mejor lo que necesitas en función de los problemas oculares que tengas.

¡Descubre el mundo con las gafas adecuadas!

Lo primero que debes entender es que hablamos de dos productos completamente diferentes concebidos para tratar dos problemas distintos.

Por un lado, las gafas monofocales, se utilizan solo en caso de presentar algún tipo de problema de visión como puede ser la miopía, hipermetropía, astigmatismo… Para que te resulte más claro, problemas que solo afectan a una graduación o un foco, de ahí el nombre de “monofocales”. En estos casos las gafas se gradúan para corregir esa deficiencia concreta.

Mientras que, por otro lado, las gafas progresivas están orientadas a dar solución a aquellas personas que tienen un problema visual de los comentados anteriormente, pero combinado con presbicia (imposibilidad de ver con claridad los objetos próximos debido a rigidez del cristalino). En este tipo de gafas la parte superior de la lente está tratada para ver de lejos mientras que la inferior lo está para ver de cerca.

Por lo general son aquellas personas de cierta edad las que comienzan a experimentar problemas de vista de cerca combinadas con algún otro problema visual, por lo que el uso de este tipo de gafas son muy cómodas para no cambiar de gafas constantemente.

Eso sí, al empezar a utilizar este tipo de gafas puede que te sientas algo mareado ya que adaptarse al cambio de graduación dentro de un única lente no es algo que se haga de un día para otro, pero una vez estés adaptado no tendrás ningún tipo de problema.

Ahora que puedes ver con claridad la diferencia entre unas y otras podrás saber cuáles son las que mejor se adaptan a tu problema. Aunque lo mejor siempre será que te dejes aconsejar por profesionales ya que el cuidado de los ojos es fundamental. Si aún no te has hecho tu revisión anual, no esperes más, puede que estés empezando a tener algún tipo de falta de vista por lo que cuanto antes sea detectada, mejor.

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